y la luna esa noche
dio su luz para ti.
Aquella luz de luna
se reflejó en tu frente,
te acaricio en tu cuna.
Yo te miraba incrédula
en tus infantes sueños
sintiéndome feliz
de acunarte en mis brazos.
En tu sonrisa breve
Este blog nace de la necesidad de encuentro para compartir la vida, para trascender la muerte, para comunicar nuestros temores, nuestros sueños, para acompañarte y acompañarme y en definitiva, hacer este viaje menos árido, más emocionante. Te animo a recorrerlo conmigo, a que te sientas, a sentirme. Te animo a desnudarte, a escucharme y escucharte, en definitiva, te animo a sentirte viva, vivo. Prohibida 🚫 su reproducción sin especificar autoría.Reservados todos los derechos.
TRISTANIA
Tenía forma de pájaro. Aunque era pequeña, la sombra de sus alas se proyectaba hasta los rincones más recónditos de la Tierra. Deambulaba silenciosamente de acá para allá, hacia sus innumerables destinos, y en cada uno de ellos, dejaba impresa su huella indeleble. A veces, buscaba un refugio dónde cobijarse de las furiosas tormentas que aparecían en su camino. Los corazones en los que anidaba se sentían acompañados, preferían su dulce presencia a la descarnada soledad que habitualmente les habitaba.
Los corazones favoritos de Tristania eran los que acuñaban en su latir la herida del desamor, una cruenta llaga cuya sangre empapaba sus entrañas y se ramificaba por sus extremidades, despojándolos de la alegría de vivir. Allí se acomodaba por largas temporadas. Casi siempre la acompañaba su fiel compañera, Nostalgia, y juntas recordaban cómo había sido aquel amor, cuál era el color de sus ojos, el sabor de sus besos, la cadencia de sus pasos, y al compás del latido del rojo reloj, rememoraban cada olor, cada caricia, cada recuerdo.
Tristania nunca tenía prisa por irse, sabía que su presencia, tarde o temprano, sanaría los corazones heridos. También sabía que, un buen día hasta los pájaros más tristes cantarían.
Ana Robles
Del libro "Materia Viva" Editorial Palabras al Límite, Abril 2026.
Ocho autoras liberando la voz.
Todos los derechos de autor reservados
CUERPO DE MUJER
Hemos olvidado nuestros cuerpos
en el rincón de una memoria exigua.
Nos hemos olvidado de nombrarlos,
de escuchar su historia,
su queja,
su latido.
Nos hemos olvidado de sentirlos
de sentir su miedo,
su ira,
su gozo,
su tristeza.
Nos hemos olvidado de tocarlos
de palpar su carne,
su herida, sus fisuras.
Y de ahí vino el olvido del cuerpo de la otra.
ANA ROBLES
Poema de mi tercer poemario, "Esta noche no brillan las luciérnagas"
Fotografía: Dory De Pablos Estévez
RESERVADOS DERECHOS DE AUTORAS.
Esa cruel desventura
La desventura de ser isla y no encontrar el mar.
Dejarse arrastrar por necios torbellinos.
Caer en ciénagas profundas.
Desorientarse en mil y un laberintos.
Perderse en rutas inciertas
sin brújula que nos guíe al paraíso perdido.
Esa cruel desventura de ser isla
y no encontrar el mar.
Vivir en la poesía
Vivir en la poesía:
resbalar por sus versos
como por un tobogán infinito
sintiendo el vértigo hasta el final
del poema.
Vivir en la poesía:
inspirarme en su enigma,
buscar las palabras exactas
hasta encontrar el lenguaje preciso
que dé cabida a la emoción
del poeta.
Vivir en la poesía:
Conjugar el verbo.
Conjugar la pasión.
Conjugar la belleza.
Conjugar la vida.
Vivir en la poesía:
alumbrarme con su luz
y en el último acto
cuando, solemnemente,
baje el telón
morir con ella.
Ana Robles
Poemario "Esta noche no brillan las luciérnagas"
Editorial Escritura entre las Nubes. Marzo 2024
(Derechos de autora reservados)